miércoles, 30 de enero de 2008

Ama a tu Prójimo como a ti mismo

Es uno de los consejos que Jesús nos dio para tratar de cumplirla y hasta el día de hoy tiene una validez impresionante. Sin embargo, uno de los principios liberales es la autoestima (La virtud del Egoísmo “Ayn Rand”) o simplemente egoísmo puro. ¡Que paradoja! Como dice mi profesor de Derecho.

¿Como podrá un hombre egoísta cumplir con el mandamiento que dijo Jesús? (Dios mismo), por sobre todo si se es cristiano egoísta como yo. ¿Y cómo es eso? ¿Podrá haber un cristiano que ame a su prójimo y sea egoísta a la vez? A simple vista es casi o simplemente imposible.

Una de las mentes más brillantes es la de mi profesor de Derecho. Cada clase nos remueve la cabeza con una dialéctica filosófica impresionante y una retórica manejada como en los días antiguos del romanticismo o el sabihondo tiempo de los griegos oradores. Sus argumentos son racionalmente indiscutibles, (sobre el egoísmo) y que por sobre todo el egoísmo es necesario como estímulo de supervivencia, así como también afirma que cuando dos polos egoístas se repelen, es ahí donde nace toda virtud y todo lo bueno que hoy conocemos. Y razón no le falta para decir eso.

Pero hay algo muy importante que encierra para mí la autoestima (egoísmo) y es el amor por uno mismo. ¿Cómo podría un ser humano sobrevivir sino tiene amor hacia sí mismo? ¡Perecería! Su vida no tendría sentido. Viviría sin razón de ser, y si todos vivieran para todos, ¿Quién se beneficiaría? ¿Acaso no es mejor que uno escoja lo que necesita para sí?

Pero es en el caso de los cristianos en el que las cosas se ponen complicadas para quienes no lo entienden. Solamente llegando a entender el principio de la autoestima se podrá tener el concepto de uno mismo (integridad, amor propio, búsqueda del bienestar) y es en la consecuencia de amarse a sí mismos donde nace el amor hacia los demás. Si nadie se amara a sí mismo ¿Qué amor podría dar? Ya que no se conocería el amor, entonces la consecuencia del desconocimiento del amor hacia sí mismo es el origen del mal y de toda impiedad. Pero el amor hacia sí mismo, tiene frutos como la benevolencia y la filantropía.

Unos de los ejemplos muy claros es la de una psicóloga en República Dominicana, que con todos sus títulos y altos reconocimientos a nivel de su país, afirma ella, que encontró por medio del amor hacia sí misma, el amor hacia su prójimo. Su labor consiste en la enseñanza a los niños pobres, y da lo que tiene a su alcance para ayudar a los demás. Es muy indispensable aclarar que el altruismo se encuentra inerte en la vida de Nicel Peralta. Una mujer entregada hacia sus virtudes, sus conquistas, su autoestima y su amor al prójimo.

Es obvio que el pensamiento cristiano es muy fácil de comprender, aunque algunos extremistas digan que es una actitud socialista o altruista. Pero parte de un simple concepto, la autoestima como desarrollo. Si uno mismo no se esfuerza por alcanzar sus fines, como podrá ayudar a su familia o prójimo si no tiene ni un centavo. Como Jesús se haría llamar el Mesías y su objetivo era la de salvar el mundo, sino inmolándose en la cruz del calvario.

2 comentarios:

1º Enllanisado dijo...

muy interesante, esa es una de las grandes paradojas con que uno se enfrenta, el problema no esta en lo que la biblia dice, caraxo la biblia es liberal, solo que los rojos la interpretan como se les da la gana, no pues asi no es, acaso no se dan cuenta que mas ayuda el mas rico. hay no, me as inspirado, escribire sobre eso

Ruben Manrique dijo...

Amigo liberal, si en algo estamos de acuerdo es que si, es verdad el profesor Astete es una de las mentes más brillantes en la escuela liberal, y no estoy muy seguro que los cristianos liberales tengan un conflicto entre entender el amor por uno mismo y el ser altruista, pues yo soy un cristiano egoísta también, al contrario, si analizamos las principales actitudes cristianas altruistas, todas tiene un fin egoísta (aunque ellos, en su mayoría de casos no lo saben).
Por qué un buen cristiano ayudaría aun desamparado mostrando mucha compasión y sin recibir nada a cambio?, pues porque existe el incentivo de la recompensa en el Reino Celestial, cosa que la Biblia menciona mucho, que si somos compasivos el señor (Dios) nos devolverá el favor.
Un cristiano (católico, evangélico, carismático. etc.) realiza una acción altruista pensando en ese mandato bíblico de la “recompensa” más adelante o en el cielo, es amor por uno mismo en su máxima expresión. No es acción gratuita, es por un incentivo, ya sea en el cielo o en la tierra o hasta un incentivo de reconocimiento ante Dios es buscar agradarle a su hijo Jesucristo, ¿Acaso esto no es amor por uno mismo?
Creo que el detalle es de interpretación de quienes enseñan la Biblia, y también de los que no enseñan, hay que estudiar la Biblia con sabiduría incluso para leer a Ayn Rand.
Cuanta razón tenía el profesor Astete al decir: DIOS NO ES BUENO…ES SABIO.